Arrunchaditos
En los atardeceres de noviembre, cuando la noche gris oculta tu cara dulce en el crepúsculo, tu rostro se ilumina de alegría al ver los ojos brillantes de la fiera escondida. El bosque, nuestro bosque húmedo, sereno y gris, se oscurece sombrío y temeroso, y en el fondo de la penumbra el silencio no resiste […]



